Cómo hacer un presupuesto con ingresos variables

Si cobras por proyectos, trabajas a comisión o tu actividad depende de la temporada, el consejo de repartir el sueldo en categorías se queda corto: no sabes cuál será tu sueldo. Un presupuesto con ingresos variables no puede partir de una cifra que aún no existe. Necesita otra base: el peor mes razonable, un fondo que absorba los altibajos y un sueldo fijo que te pagas tú.

La idea es separar los cobros, que suben y bajan, del gasto de casa, que conviene que sea estable. Si eres autónomo, hay además un paso previo: apartar lo que corresponde a Hacienda y a la Seguridad Social antes de contar nada como ingreso.

En esta guía

Las tres piezas de un presupuesto con ingresos variables

El mes base. Es tu ingreso neto más bajo de los últimos seis a doce meses, dejando fuera lo verdaderamente excepcional, como una baja larga. Marca el suelo: tus gastos imprescindibles tienen que caber en él. Si no caben, ningún método de presupuesto lo arregla, y conviene saberlo cuanto antes.

El fondo de compensación. Es una cuenta aparte donde entran todos los cobros, buenos y malos. No es tu fondo de emergencia: ese está para imprevistos, como una avería; este cubre la variación normal de tus ingresos, la que ya sabes que va a llegar. Como lo usarás cada mes, el dinero tiene que estar disponible siempre.

El sueldo fijo. Es una transferencia mensual, siempre la misma, del fondo a la cuenta de los gastos de casa. Con esa cifra estable haces el presupuesto como si tuvieras nómina, con el 50/30/20, con un presupuesto base cero o con el método que prefieras.

Seis meses de cobros, con todos los números

Supón que trabajas por tu cuenta y que estos han sido tus ingresos netos de enero a junio (lo que te ha quedado tras apartar los impuestos y pagar la cuota de autónomos): 2.600, 1.400, 1.200, 1.500, 2.300 y 1.800 €.

  1. Mes base: 1.200 €, el de marzo.
  2. Media: 10.800 € entre seis meses, 1.800 €. Es el techo del sueldo: si te pagas más, el fondo se vacía con el tiempo.
  3. Sueldo fijo: 1.500 €, a medio camino entre el mes base y la media. Los 300 € que lo separan del mes base son gasto flexible.
  4. Tamaño del fondo: dos sueldos, 3.000 €. Con el primero te pagas el día 1 aunque un cliente se retrase. El segundo aguanta una mala racha: cinco meses seguidos cobrando lo del mes base (5 × 300 = 1.500 €).

Si arrancas en enero con un sueldo en el fondo (el mínimo para empezar) y te transfieres 1.500 € el día 1 de cada mes, los saldos quedan así:

MesCobros del mesCobros menos sueldoSaldo del fondo a fin de mes
Enero2.600 €+1.100 €2.600 €
Febrero1.400 €−100 €2.500 €
Marzo1.200 €−300 €2.200 €
Abril1.500 €0 €2.200 €
Mayo2.300 €+800 €3.000 €
Junio1.800 €+300 €3.000 € (300 € al ahorro)

De febrero a abril encadenas tres meses por debajo de la media, y en dos no llegas ni al sueldo. En tu casa no se nota: los 1.500 € llegan igual y el fondo baja de 2.600 a 2.200 €, lejos de vaciarse. En mayo alcanza su objetivo. En junio sobran 300 €, y con el fondo lleno pasan al ahorro: primero al fondo de emergencia, si no está completo, y después a tus otras metas.

En total entran 10.800 € y te pagas 9.000 €: la diferencia son los 1.500 € que ha crecido el fondo y los 300 € ahorrados. Si no tienes ese primer sueldo, dedica los primeros meses a reunirlo: vive con el mes base y deja el resto en el fondo.

Qué gastos caben en el mes base y cuáles esperan

Con ingresos variables, el gasto se ordena en tres capas:

  • Imprescindibles: vivienda, suministros, comida, transporte, seguros y deudas, más la parte mensual de los gastos que llegan una vez al año. Caben en el mes base.
  • Flexibles: ocio, ropa, comidas fuera, regalos. Van en la diferencia entre el mes base y el sueldo, y son lo primero que se ajusta.
  • Extras: un viaje o una compra grande. Solo con lo que rebosa del fondo lleno, nunca a cuenta de un mes bueno que aún no ha llegado.

Los gastos no mensuales son los que más sorpresas dan. En casa, mi pareja y yo llevamos las cuentas en una pequeña aplicación web que construí para los dos; una de sus funciones hace una previsión del gasto mensual por categoría y detecta si un gasto se repite cada mes o cada trimestre. El gasto es la parte del presupuesto que sí se puede prever, y un recibo trimestral olvidado puede caer justo en un mes flojo. Un planificador financiero anual ayuda a repartirlos por meses.

Si en tu casa solo uno de los dos tiene ingresos variables, el sistema funciona igual: su sueldo fijo es lo que aporta cada mes, y sobre esa cifra estable es más fácil pactar cómo repartir los gastos en pareja.

Si eres autónomo, la reserva para impuestos va primero

Son reglas generales para quien tributa en estimación directa. Si tu actividad no lleva IVA, estás en módulos o facturas con una sociedad, revisa tu caso con tu asesor o en la Agencia Tributaria.

Un ejemplo: eres profesional y facturas 1.000 € a una empresa. Le sumas el IVA general del 21 % (210 €), y la empresa, que está obligada a retener, te descuenta el 15 % de IRPF, el tipo general (150 €). En el año en que empiezas y los dos siguientes, la retención puede ser del 7 %. A tu cuenta llegan 1.060 €.

De esos 1.060 €, 210 € son IVA: los declararás cada trimestre en el modelo 303, del 1 al 20 de abril, julio y octubre y del 1 al 30 de enero, restando por regla general el IVA que pagues en las compras de tu actividad. Los 150 € retenidos ya cuentan como pago a cuenta de tu IRPF. Te quedan 850 €, y de ahí salen la cuota de autónomos y los gastos de la actividad.

Si no te retienen, o solo en parte (por ejemplo, porque trabajas sobre todo para particulares), adelantas tú el IRPF con el modelo 130, en los mismos plazos: el 20 % del rendimiento neto acumulado desde el 1 de enero, menos las retenciones y los pagos de los trimestres anteriores. No tiene que presentarlo el profesional que el año anterior tuvo al menos el 70 % de sus ingresos sometidos a retención. En ambos casos son adelantos: la cuenta final llega con la declaración de la renta, así que guarda margen.

La cuota de autónomos también depende de lo que ganas. Desde 2023 eliges la base según tu previsión de rendimientos netos, dentro de unos tramos, y puedes cambiarla hasta seis veces al año. Después, la Seguridad Social comprueba tus bases con los datos de Hacienda: si cotizaste de menos, pagas la diferencia; si cotizaste de más, puedes pedir la devolución. Si tus ingresos suben, ajusta la base a tiempo o aparta para ese ajuste.

Antes de calcular tu mes base, repasa esta lista:

  • Tienes una cuenta solo para impuestos, separada del fondo de compensación.
  • Cada vez que cobras, pasas a esa cuenta el IVA de la factura.
  • Si presentas el 130, apartas también lo que te tocará pagar en él.
  • Si eres profesional y te retienen, sabes si llegas al 70 % que te libra del 130.
  • Tu base de cotización encaja con lo que de verdad prevés ganar.
  • Tienes en el calendario los plazos trimestrales de abril, julio, octubre y enero.
  • Guardas margen para la renta y para la regularización de la cuota.

Cuándo subir o bajar el sueldo que te pagas

El sueldo no se toca cada mes: si lo ajustas a lo último que has cobrado, vuelves al punto de partida. Tres reglas:

  • Bájalo al mes base si el fondo cae por debajo de un sueldo. Recortas lo flexible y el fondo se recupera antes.
  • Recalcula cada tres o seis meses. Si la media ha subido de forma duradera y el fondo está lleno, sube el sueldo, siempre por debajo de la nueva media.
  • Si encadenas varios meses por debajo del mes base, lo más probable es que tu situación haya cambiado o que el mes base estuviera mal calculado. Recalcúlalo y revisa los imprescindibles antes de que el fondo se agote.

Siete pasos para arrancar este mes

  1. Reúne tus ingresos netos de los últimos seis a doce meses; si eres autónomo, después de apartar impuestos y cuota.
  2. Marca el mes base y calcula la media.
  3. Suma tus gastos imprescindibles y comprueba que caben en el mes base.
  4. Elige un sueldo entre el mes base y la media, y fija el tamaño del fondo (en el ejemplo, dos sueldos).
  5. Haz que todos los cobros entren en la cuenta del fondo.
  6. Programa la transferencia del sueldo para el día 1, igual que automatizarías el ahorro.
  7. Apunta en el calendario la primera revisión, dentro de tres meses.

Fuentes

Cómo hemos preparado esta guía: a partir de las fuentes oficiales y la normativa enlazadas en el texto. Enlaces comprobados el 22 de octubre de 2026. Es información general, no asesoramiento financiero, legal ni fiscal.

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